Una máquina te quitará tu puesto de trabajo... y es mejor de lo que crees

Hay pocas cosas que asusten más a un trabajador que escuchar que una máquina le va a robar su puesto de trabajo. Lleva pasando siglos y si lo analizas es lo mejor que puede pasarle a una economía sana. Las máquinas convierten todos los procesos más productivos ¿Qué hay de malo en que las personas tengamos más tiempo libre?

Hace años la tierra se araba a mano. A un trabajador le llevaba todo el día para poder producir una cosecha suficiente para subsistir y como mucho mantener a su familia. A principios del siglo XX más del 60% de la población se dedicaba al sector primario, mientras que a principio del siglo XXI este porcentaje no supera el 5%. ¡El 5% de la población produce alimento para el 95% restante! Y todo esto gracias a las máquinas. Pregúntale a tu abuelo si prefería arar la tierra a mano o con un tractor, ordeñar a mano o a máquina...

Si el cambio en la agricultura ha sido enorme, imagina el aumento de la productividad en el sector industrial. Que un empleado, con ayuda de una máquina sea capaz de producir, por ejemplo, más pantalones vaqueros es bueno para todos los actores del mercado:

  • Trabajadores: produce más, y por tanto tenderá a tener un mejor salario.
  • Empresarios: mayor producción, mayores beneficios.
  • Consumidores: productos más baratos. Mira tu armario y compáralo con el que tenían tus padres o abuelos.

No hace falta mencionar el cambio que ha supuesto Internet y las nuevas tecnologías. Impresoras 3D, community manager... ¿alguien puede explicarme por qué no existían hace unos años?

Visto con perspectiva, el problema no es la robotización. A la vista está que hace a la sociedad prosperar, nos permite acceder a bienes y servicios más baratos y de mejor calidad. En definitiva, nos hacen más ricos y productivos. Entonces ¿por qué algunas personas le tienen tanto miedo? Porque en el fondo saben, que antes o después, una máquina les quitará su trabajo. El miedo al cambio. Y si no asumimos ese cambio, el miedo nos paralizará.

Asume que todo va a cambiar, adáptate y sé parte del cambio, si es posible, el protagonista. Si una máquina te va a robar tu empleo, sé tú quién cree esa máquina. Porque si no lo haces tú, será otro quién tenga el valor de hacerlo. Busca oportunidades de ganancia y conviértelas en realidad. No olvides que vivimos en un mundo globalizado.